Los Celos. De lo normal a la celotipia.

Al hablar de celos, hacemos referencia a la sensación de inseguridad, preocupación y miedo que experimenta una persona a la pérdida de un afecto importante, que en la mente del celoso podría concluir en la finalización de una relación afectiva.

Estas situaciones se presentan en triangulación emocional, donde existe la persona celosa, la persona a la cual se dirigen los celos y por último, la persona que genera la competencia o rivalidad. El definir que tan real es está rivalidad generadora de los celos, va relacionada a la percepción de peligro y pérdida en la persona celosa, dónde la realidad puede ser sumada o distorsionada por la fantasía e imaginación y motivada por el miedo. El celoso empieza a crear escenarios dónde el distanciamiento o ausencia de la persona a la cual se dirigen los celos, se convierten en un sentimiento de angustia, engaño y traición.

A pesar de esto, se debe tomar en cuenta que hay ocasiones en que los celos pueden estar fundamentados en situaciones reales y que no se deben hacer menos ni ser omitidos, sino que deben ser trabajados en la relación correspondiente, a través de una comunicación asertiva y en confianza.

Hay que considerar que los celos presentes en una relación, también existen por la necesidad de conservar y proteger el vínculo afectivo existente son tratables y a través de un proceso psicoterapéutico adecuado, pueden ser comprendidos y resueltos.

Dentro de la sintomatología presente, se ve que la persona celosa tiende a querer alejar a la persona que esta celando de sus amistades habituales (sobre todo si son de su preferencia sexual), de sus compañeros de trabajo e incluso de algunos familiares cercanos. Pudiendo así, tener más control sobre la situación que le genera inseguridad. También suele presentarse una necesidad desesperada de poder visualizar con qué personas mantiene comunicación y en dónde se encuentra la mayor parte del tiempo.

Adentrándonos en lo patológico de los celos, es decir en lo irracional. Se va a considerar Celotipia cuando la capacidad de confiar de la persona celosa, se encuentra dañada.  Esto puede deberse a acontecimientos previos vividos a lo largo de su vida. Los celos enfermizos generados en la celotipia tienden a volverse agresivos y se basan principalmente en lo que la persona imagina y no en eventos reales.

La diferencia más distintiva entre celos y celotipia, se hace evidente frente al principio que los celos pueden ser considerados un sentimiento relativamente frecuente en muchos individuos, debido al miedo que nos genera perder a alguien que se estima, la necesidad de preservar un cariño importante, pero que la renuncia es una opción tangible a pesar del dolor emocional. Sin embargo, la celotipia tiene un impacto sobre la persona que la padece, su necesidad de controlar y retener a la persona de estima, genera que deje de realizar sus actividades y responsabilidades cotidianas, dejando de un lado los deberes de su propia vida personal para enfocarse en la persecución obsesiva de la persona a la cual se direcciona esta celotipia, llegando a episodios agresivos que incluso puede poner en riesgo la integridad física y sobretodo psicológica de la persona a la que se cela.

Psic. Giannina Musacchio

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