Resiliencia: sobreponerse a la adversidad

El estudio constante y la búsqueda del conocimiento por parte del ser humano a lo largo de la historia nos hace saber acerca de las capacidades que posee el individuo para sobreponerse a los daños en general. Es así que dentro de las investigaciones ha surgido el termino de Resiliencia y ha cobrado importancia sobre todo en los últimos tiempos, ¿pero qué es Resiliencia, cuales son las características de una persona resiliente?.

El concepto está tomado de la mecánica y de la física: la resiliencia era entendida como la capacidad de los cuerpos u objetos de reaccionar frente a fuerzas externas que tienden a distorsionar su forma, y para tener un regreso a la forma inicial pero mejorada debido a su elasticidad o flexibilidad para recuperarla, por ejemplo: se dice que el metal que pasa por el calor hasta deformarse y luego tiende a enfriarse para hacerse más fuerte es resiliente. Este término también es usado en medicina: la osteología ha adoptado el concepto para definir la capacidad de los huesos de crecer en el sentido correcto después de una fractura. 

En su acepción moderna, en la resiliencia convergen muchas otras disciplinas como la pediatría, la salud pública, la psicología, dentro de esta la resiliencia es entendida como la capacidad que demuestran los individuos para sobreponerse a la adversidad (tragedia, amenaza, problemas familiares, personales, de salud, de trabajo, financieros etc.) logrando con ello una adaptación positiva o superación de dicha adversidad en beneficio del crecimiento personal. 

Ahora bien, existen una serie de características que presenta el individuo que favorecen la resiliencia:

  • Autoconocimiento.
  • Ayuda a otros.
  • Creatividad.
  • Tenacidad.
  • Constancia.
  • Asertividad.
  • Control de impulsos.
  • Capacidad de solución de problemas.
  • Capacidad de aprendizaje.
  • Es sociable.
  • Tiene sentido del humor.
  • Se relaciona y apoya en personas positivas.
  • Posee autonomía e independencia.
  • Es flexible, sabe adaptarse al cambio.
  • Es bueno en algo, competencia personal.
  • Tiene una visión positiva del futuro.
  • Autoestima y confianza en sí mismo.

No se espera que la persona tenga todas estas características para que se presenten conductas resilientes, pero es deseable que gran parte de ellas estén presenten al menos parcialmente. Es importante destacar que la mayoría de las características asociadas con la resiliencia pueden adquirirse, por lo cual debe considerarse como un proceso continuo de aprendizaje, dentro de este proceso el contar con apoyo psicoterapéutico como el que ofrece el equipo de Psicoterapia Integral Metepec es una herramienta muy eficaz para ayudarle al individuo en su camino a la adquisición y desarrollo de conductas resilientes en beneficio de su crecimiento y equilibrio. 

Psic. Miriam Hernández Calvillo

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