La autoestima en la adolescencia.

La autoestima en la adolescencia.

Todas las personas poseemos una imagen mental de quiénes somos, en qué somos buenos y en qué somos malos, cómo nos vemos, y cómo nos perciben los demás. Sea positiva o negativa esa imagen que hacemos de nuestra persona, esta determina el cómo es nuestra relación con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. A esta valoración que hace el individuo de sí mismo se le conoce como autoestima.

La autoestima se conforma por el conjunto de apreciaciones, pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que un individuo tiene respecto a sí mismo y esto abarca la totalidad de su persona, es decir, sus actividades, su apariencia, su imagen corporal, su forma de interactuar con los demás, etc. Los pensamientos y sentimientos que tenemos de nosotros mismos pueden ser positivos y formar una alta autoestima, o, por el contrario, ser negativos y tener una incómoda sensación de no ser lo que deseamos, y esto lleva a tener como resultado una baja autoestima.

La importancia de la autoestima radica en que, si esta se desarrolla de forma positiva y es alta, dará confianza, valor y estimación por sí misma a la persona y, de forma opuesta, si es baja, provoca un malestar emocional en el individuo, pudiendo ser este de forma temporal, o en otros casos puede derivar en problemas de inseguridad, o más complejos tales como depresión, adicciones, etc. La autoestima alta o baja que posee la persona influirá en la forma en cómo se desarrolle en cada una de las situaciones que se enfrente durante su vida.

Ahora bien, durante la etapa de la adolescencia se forma en gran medida la identidad de la persona, quien, por un lado, necesita sentirse parte y ser aceptado por sus pares, y al mismo tiempo, necesita diferenciarse y construir una identidad propia y distinta a la de los demás. Durante la adolescencia, el joven se cuestiona continuamente, acerca de la opinión que ha adquirido de sí mismo en el pasado, y durante este proceso puede llegar a rebelarse o rechazar cualquier opinión que de él haga cualquier persona, o puede encontrarse tan confundido e inseguro de sí mismo que no haga más que pedir a los demás aprobación y validación. Sea cual sea su acercamiento a su nueva identidad, el adolescente pasará ineludiblemente por un cambio en su manera de apreciarse a sí mismo y esto afectara de igual modo su autoestima. Una buena autoestima desarrollada durante esta etapa de la vida favorece el que la persona adquiera un buen equilibrio emocional, así como relaciones interpersonales más profundas y sólidas.  

En la formación de la autoestima del adolescente influyen diferentes factores, tales como: sus habilidades, cualidades y capacidades, sus valores, su imagen corporal, por otro lado, las personas importantes para el joven, tales como sus padres, hermanos, familia, amigos, profesores, etc. y el entorno social en el que vive.

Ayudando al adolescente a desarrollar una autoestima saludable se pueden promover situaciones beneficiosas para reforzar así los recursos de este y que con ello logre una buena adaptación a la vida adulta. El equipo de Psicoterapia Integral Metepec está capacitado para proporcionarle a los jóvenes estrategias que le ayuden a gestionar sus emociones, estimular de forma positiva el cómo piensa, aprende y crea para mejorar la imagen que tiene de sí mismo y así fortalecer su autoestima y que con ello pueda insertarse de manera positiva en la sociedad. 

Psic. Miriam Hernández Calvillo.

También te puede interesar...

Artículos populares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

× Contáctanos por WhatsApp